Feliz Año

– Estamos hechos de la misma materia que los sueños – William Shakespeare

Hoy se acaba un año lleno de triunfos personales, momentos inolvidables y sacrificios, un año muy rico culturalmente en muchos aspectos, mismo en el que me di la oportunidad para conocer a mis verdaderos amigos y saber realmente quienes son mis compañeros de vida, por parte difícil por estar lejos de aquellos a los que amo pero que se que siempre están conmigo – y ahora sé lo que realmente es extrañar -. Sólo queda decir que no tomemos un “inicio de año” como un punto y aparte para realizar nuestros sueños, nunca es demasiado tarde ni demasiado temprano para empezar a hacerlo, no hay que rendirnos en ningún momento, ni mucho menos dejar que nos derrumben, siempre hay alguien que está esperando lo mejor de nosotros. Amen lo que hacen, amen a las personas que los aman, viajen, jueguen, hagan bromas, sonrían. ¡Cuenten sus historias al mundo que seguro hay alguien que querrá oírlas!

¡Un abrazo y feliz año!

Enlace

Aranjuez, Madrid, 9 de Mayo de 2011

“La naturaleza vegetal es el pilar más importante de nuestra cocina. Respetamos el producto, aceptamos su temporalidad y evanescencia. Nos dejamos llevar por los ciclos de la vida marcada por el reloj de las estaciones y así obtenemos de ellos su máxima expresión” – Frase con la que recibe Rodrigo de la Calle en su restaurante “De la Calle” en Aranjuez –

A partir de la primera visita de Rodrigo de la Calle al congreso gastronómico Madrid Fusión México 2010, teníamos enormes deseos de visitar su restaurante en Aranjuez, comunidad de Madrid ubicada a unos 45 minutos de la ciudad.

Tomando el Renfe desde Madrid, pudimos observar sorprendidos que el trayecto hacia Aranjuez empezaba a hablar por sí mismo de la gastronomía que nos encontraríamos al llegar, ya que todo el camino notamos campos de olivos y hortalizas.

A la llegada al restaurante “De la Calle”, un pequeño y bien logrado local dividido en dos,  la primera en la parte superior, el gastro-bar, con decoración, desenfadada y ambiente relajado, te invita casi de inmediato a degustar las tapas “verdes” que Rodrigo ingenia cada temporada, a lo lejos, el cocinero de la Calle, trabajando con carácter en su cocina. Al bajar al sótano que es “el restaurante” en forma, impresiona la decoración minimalista, los colores oscuros, y el buen gusto, distingo que puedes observar en todo el trabajo que proyecta el joven cocinero. De los detalles que mas asombran, un muro con premios y utensilios importantes del cocinero: su vida dentro de la gastronomía.

Debido a un pequeño retraso que tuvimos, no nos pudieron servir en ese momento un menú degustación completo, ya que abarca un cierto tiempo, y sin duda alguna, hicimos la reservación para la cena. No obstante decidimos disfrutar de unos platos del gastro-bar, la primera opción: una “ensalada de puntas de solomillo” (con pequeños trozos de cebolla asadas en la misma grasa de la carne, una mezcla de lechugas y pétalos de flores) no pudimos resistirnos a unas “patatas bravas, bravas” (con un aderezo picante elaborado con un chile de la India), los dos deliciosos.

Como la reservación se dispuso para la noche y con mucho tiempo de sobra decidimos conocer Aranjuez; ya que el restaurante se ubica en una larga calle colina abajo, dispusimos caminar cuesta abajo, llegando a una plaza con enormes jardines, pasando primero a visitar la plaza de armas junto al palacio y después a caminar por “los jardines del príncipe”, un lugar fabuloso que no debe faltar en la lista de lugares a visitar de cualquiera que viaje a Aranjuez.

Llegando al restaurante y saludando de nuevo a las personas de servicio que conocimos previamente, decidimos sentarnos en la sala. De nuevo sorprendidos por el ambiente y el acogimiento que nos dio el personal, decidimos ordenar el menú gastronómico “una equilibrada composición de platos con propuestas de carta y sugerencias de temporada” que consta de dos entrantes, arroz, pescado, carne y postre.

La función comenzó con dos aperitivos “aceitunas de la zona” – Cada una de ellas diferente y con una esferificación de aceituna, tributo al afamado cocinero Ferran Adrià -; y “maíz con mantequilla cítrica, crujientes de batata y aceite de olivo virgen extra, local” los cuales amablemente nos explico el maître.

Entrante: Foie gras frío con gel de cítricos, aire de miel y flores. (Un plato excepcional, con sabores delicados y perfectamente combinados).

Huevo a baja temperatura con puré de patata, trufa de temporada y crujiente de harina ecológica. (El cual hacia la formidable mezcla patata-trufa con el sabor untuoso de la yema del huevo).

Arroz con langosta, acompañado de alioli de tinta de calamar y alioli de azafrán. (Arroz cremoso que envuelve el paladar de un aroma marino, siempre respetando el sabor del producto).

Pescado: Merluza con espárragos y hueva (un plato sencillo, que sabe a lo que tiene que saber, sin esconder el sabor delicado del pescado, pero con una grata sorpresa al paladar con la hueva y los espárragos salteados).

Carne: Solomillo con papa cascada y frutos rojos (Carne jugosa y en un término medio, acompañada con gruesa y haciendo una típica combinación con las papas y las bayas).

Postre: Fresas de Aranjuez con crema de yogurt y cacao con reducción de miel de azahar (Delicioso, fresas que se derriten en boca junto a la crema y con un aroma de azahar al final del bocado, digno para el cierre del espectáculo).

Con un menú degustación amplio y con tantos sabores en el paladar nos dirigimos hacia la cocina con Rodrigo y su equipo -todavía con ganas de probar la “hamburguesa de wagyu” del gastrobar (petición que fue tema de guasa entre los cocineros, pues el menú satisface a la mayoría) -. Ya que fuimos los últimos en salir, tuvimos la oportunidad de platicar con él, comentándonos de su Viaje a México y sobre lo grandiosa que fue su visita. En verdad es de admirar que un cocinero con su proyección sea tan sencillo y cálido con sus comensales.

Aunado a eso, nos dio gusto ver a gente de México en su cocina, y me dio agrado encontrarme después de tres años a un ex compañero de los fogones de Martín Berasategui.

Con una grandiosa cena, un muy buen servicio en sala y la mejor compañía, regresamos a Madrid.

Sin duda alguna, es uno de los restaurantes que han dejado huella en cuanto al uso de productos vegetales aparentemente no usados en muchas cocinas y también en cuanto a la investigación y rescate de la alacena verde de Aranjuez y España; ver que Rodrigo está realmente detrás de todos los sabores de su restaurante fue muy agradable. No nos sorprendería que después de sus dos soles en la “Guía Repsol” obtenga próximamente su primera Estrella Michelin.

Texto y fotografía: Fernando Hdez. Ruiz
Colaboración: Patricia Cabrera Rosas

——————————————————————————————————————–

El pasado 24 de Noviembre de 2011 durante la edición de los Premios Guía Michelin celebrada en Barcelona, el restaurante “De la Calle” recibió por primera vez una estrella Michelin.